28 Oct Día de Muertos en Madrid, los altares más chulos para visitar
Con todo su espíritu cosmopolita, la capital española da paso a celebraciones que aunque vienen de lejos, sabe hacerlas suyas para así enriquecer la escena festiva y cultural de este otoño. La última semana de octubre y la primera de noviembre, la tradición de Todos los Santos, hace un huequito al Día de muertos en Madrid, la entrañable tradición que llegó desde México.

Por octavo año consecutivo, la Fundación Casa de México en España se cubre de flores, luces y calaveras que, paradójicamente, llenan de vida la calle de Alberto Aguilera con motivo de la celebración del Día de Muertos en Madrid, acorde a la tradición del llamado «país azteca», que en estos días vive su fiesta más grande y emblemática. En esta edición, el altar monumental que se despliega justo a la entrada del recinto deslumbra con la temática «Cabaret, el recuerdo», una impresionante instalación del arquitecto y artista Guillermo González.

«Este altar no solo honra a quienes ya partieron, sino que también nos recuerda que la vida, como el mejor de los cabarets, debe vivirse cantando, bailando y amando hasta el final», nos dice el autor, que alude a los años dorados de los cabarets en México, que surgieron por la influencia de los espectáculos franceses, y que fueron flamantes centros nocturnos donde la gente disfrutaba de la música de grandiosas orquestas y el talento de cantantes y bailarines latinos.
Además del altar principal, en otras salas de este centro cultural se aprecia una amplia muestra de artesanías procedentes de diversas regiones de México, todas ellas con temática alusiva al los días en que las almas salen del Mictlán para visitar a quienes continuamos en el plano terrenal. Se trata de piezas tan únicas y minuciosamente detalladas que merecen ser apreciadas con detenimiento, sin prisas.
Llama especialmente la atención la recreación de un «tzompantli«, un muro que exhibe cráneos apilados que se sabe era una ofrenda que los mexicas elaboraban para el dios de la guerra, Huitzilopochtli. Cada calavera de esta obra fue elaborada por maestros artesanos de Oaxaca, especializados en la técnica del «barro negro», una cerámica muy resistente, cuyo proceso termina tiñéndola de color negro y con un acabado brillante. Al observar los cráneos alineados, nos vienen a la mente algunos osarios como el de Wamba, en España, o el de Évora, en Portugal.
Durante el recorrido, uno de los elementos que decoran numerosas salas son unas esferas hechas de vidrio soplado, que son un homenaje al célebre arquitecto Luis Barragán. En estas, el diseñador Guillermo González utiliza los colores para representar «el aquí, el cielo y el infierno».

En una planta superior del edificio, nos encontramos con otro tipo de ofrendas, cada una con su propia temática e intención. Los elementos principales que conforman un altar de Día de muertos son: agua, tierra, aire, fuego (velas), sal, copal, calaveras, arcos de flores, pan, la comida que le gustaba al difunto, fotografías, objetos personales. En México, el 1 y 2 de noviembre son días de alegría, de mucha ilusión, porque los vivos sienten que vuelven a compartir con los seres queridos que ya partieron; es la ocasión de reunirse en familia para rendir un homenaje cariñoso a quién se extraña y no se olvida. Todo un apapacho para el alma.
Este recorrido en Casa de México por el día de muertos en Madrid permanecerá abierto hasta el 9 de noviembre, de lunes a domingo. Para más información de recorridos guiados: casademexico.com
Panibericana







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